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Los
Monoteístas Drusos
Los monoteístas drusos creen en Dios
Todopoderoso, el ser supremo universal, creador de los cielos y de la tierra,
omnipresente, omnipotente y omnisciente. Asimismo, creen en sus ángeles,
mensajeros y profetas predicadores y auguradores de los mensajes y libros
sagrados de modo que nadie pueda reprochar a Dios Todopoderoso. Además, creen en
el Día del Juicio Final donde toda alma será testigo de sus buenas obras así
como de sus malas obras que desearía alejar de sí. Lo permitido y lo prohibido
están señalados en el Libro Sagrado que diferencia entre el bien y el mal.
La mayoría de los monoteístas, erróneamente conocidos como
“los drusos” a raíz de un lapsus histórico de las atribuciones de los
historiadores, son oriundos de venerables tribus árabes, de profundas raíces en
su afiliación y destacadas obras gloriosas en defensa de la nación y de su
dignidad a lo largo de la historia. Lograron preservar su identidad árabe
gracias a su gran ética y lealtad a las tradiciones de sus antepasados así como
a las correspondientes reglas del honor, de la dignidad y de los buenos modales.
Entre las tribus que se asentaron en Siria (Bilad Al Sham) y de las cuales
descienden los drusos, se encuentran Taim Alá, Lakham Wati, Rabiha Al Najdiya Y
Banu Jandal que pertenecen a la tribu de Tamim, así como otras tribus
conocidas.
La historia de estas tribus árabes que se asentaron en las
“ciudades fortificadas de Siria” desde el siglo II A.H. hasta mediados del siglo
XIX está asociada, más bien vinculada con el papel histórico de “Al Muzaghara” o
sea la defensa de las fortificaciones contra todo invasor extranjero. Dicha
misión, en todas sus dimensiones históricas, prevaleció sobre el limitado
sentimiento confesional a favor de la solidaridad con el grupo tal como
atestiguan las sagas de sus grandes figuras y su historia nacional.
Conocimientos Monoteístas
Definición hecha por la
Oficina de la Jefatura Espiritual
de la Comunidad
Monoteísta Drusa (Mouwahidoune)– Beirut
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